Mostrando entradas con la etiqueta Beckinsale. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Beckinsale. Mostrar todas las entradas

CRÍTICA CONTRABAND (53%)

ESTRENO 16/03/2012

   Remake americano de la cinta de acción “Reyjkavík – Rotterdam” que el director Óskar Jónasson realizó de forma más que solvente en 2008. Como curiosidad, el actor protagonista de aquella, es el director de ésta nueva versión, el islandés Baltasar Kormákur (Verdades ocultas, Inhale).

   En una elección un tanto arriesgada por parte de la producción de la película (en la que figuran el propio Kormákur y Wahlberg) la dirección de éste thriller se le ha dado a un director poco conocido y que aunque en el caso de Verdades ocultas (2005) realizó una curiosa labor, no es un director con el pulso necesario para llevar una película de éstas características a buen puerto (nunca mejor dicho). Su elección está marcada por el hecho de que protagonizó la versión islandesa (consiguiendo una labor interpretativa excelente) y por lo que se le presupone un conocimiento de la historia y el material muy elevado. Esto, sin embargo, no se demuestra en la película que tratamos ya que aunque los problemas de guion que tenía la versión original se han tapado (la frialdad con el tema y los personajes), el pulso narrativo que impregnaba  Reyjkavík – Rotterdam no lo tiene, ni de lejos, Contraband.

   No quiero decir que la película esté mal dirigida (el atraco al furgón es un ejemplo de por donde debería haber ido toda la película), sino que la dirección está mucho más preocupada por la parte visual que por la narrativa (no hay tensión en determinados momentos como el impacto en la peluquería), lo que hace que pierda el bloque del film mucho más de lo que gana (para hacer eso tienes que ser Michael Bay, y no siempre le sale bien).

   Tampoco cuenta con una cosa importantísima que sí que tenía su predecesora, la implicación del actor protagonista. Mark Wahlberg (Boogie Nights, The fighter, Tres reyes), siempre tiene un alto grado de implicación en sus películas y cuando eso no pasa (El incidente) la película lo sufre. Aquí se le ve muchas veces perdido, paseando por las escenas sin un propósito claro y sin una identificación del personaje por su parte (excepto en las secuencias finales no interpreta absolutamente nada). También está en la película Kate Beckinsale (Saga Underworld, Pearl Harbor, Serendipity); Giovanni Ribisi El vuelo del Fénix, Premonición) que calca el papel de 60 segundos pero en el lado moralmente opuesto; Diego Luna (Sólo quiero caminar, Mi nombre es Harvey Milk) haciendo un papel típico, tópico y absurdo; y Ben Foster The mechanic, Alpha Dog) cuya interpretación es de lo mejorcito de la película (su carrera y forma de actuar, aunque sin tanto acierto en la elección de papeles, me recuerda mucho al hoy catapultado Ryan Gosling).

   Es destacable la música de Clinton Shorter, que también compuso la magnífica banda sonora de Distrito 9, y como apoya la narración en momentos puntuales y deja a ésta hablar en otros (muy al estilo de la dupla Mann / Goldenthal en la brillante Heat).

   Una pena que esta película no la haya tenido entre sus manos un MacTiernan, Mann, Friedkin o Frankenheimer porque el resultado que habría podido sacar con este material habría sido brillante.

ISRAEL LÓPEZ


[+]

UNDERWORLD 4: EL DESPERTAR






   Allá por el año 2003 un joven realizador surgía en el panorama cinematográfico con la revisión y/o modernización del clásico Romeo y Julieta (en clave vampiro y licántropo). Con la creación/realización de Underworld, Len Wiseman (La jungla 4.0, remake de Desafío Total), no sólo se hizo un nombre en la meca del cine (entiéndaseme lo de hacerse un nombre) sino que además dio pie una más que rentable franquicia de cine fantástico (en breve la saga va a llegar a cerca de 200 millones de dólares de recaudación sólo en EEUU).

   Para ésta parte de la saga se retoman parte de los personajes principales de las dos primeras (recordemos que con la tercera se hizo una precuela que explicaba los orígenes de todo) y el señor Wiseman sólo realiza labores de producción y de guión. El mayor error.

   Por ello, la dirección de la cinta recae en los realizadores suecos Måns Mårlind y Björn Stein, los cuales cuentan en su filmografía con un, dicen, curioso título como La sombra de los otros que, para variar, aún no ha llegado a nuestra cartelera. Weisman dotó a la franquicia de una personalidad de la que carece totalmente ésta entrega. Los realizadores suecos se limitan a colocar la cámara en los sitios en los que presumiblemente el efecto tridimensional vaya a ser más espectacular (y sólo lo logran en una escena que además aparece en el tráiler) y suben el volumen de todo varios decibelios por encima de la media para lograr mayor impacto en las secuencias. Todo explota, todo es rápido, no se explica mucho (porque no hay mucho que explicar) y todo es muy poquita cosa.

   Ni la bella Kate Beckinsale (que debería plantearse que es mucho mejor actriz que esto; qué tiempos aquellos en que me enamoré de ella en la aterradora La tabla de Flandes!!!) o el gran Stephen Rea (Juego de lágrimas, V de Vendetta) se salvan de la mediocridad de la película (se nota en la cinta que nadie se divierte y cree en el proyecto) y no son capaces de hacer que la historia funcione. Nada fluye. Un montaje alocado y música cañera no aseguran dinamismo; 85 minutos de metraje (de los que tres o cuatro son para poner en antecedentes al espectador) no te aseguran que la película se haga corta….

   Quedamos a la espera de que Selene nos dé un buen mordisco….de buen cine palomitero (quizá en la quinta entrega).







[+]

Las Críticas Más Leidas