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CRITICA LAS SESIONES (58%)



   Mark O'Brien (John Hawkes), un poeta y periodista discapacitado que vive con un pulmón artificial, decide que a los 38 años ya es hora de perder la virginidad. Con la ayuda de su terapeuta y la orientación de un sacerdote (William H. Macy), se pone en contacto con Cheryl Cohen-Greene (Helen Hunt), una terapeuta sexual.

   La cinta está dirigida por  Ben Lewin (que hace dieciocho años desde que dirigiera su última película Golpe de suerte), que también se encarga del guion basándose en un artículo escrito por el propio O´brien. La gran construcción de los dos personajes principales hace que el tanto el tono como la credibilidad de la película sean los elementos más destacables y lo que distingue a la película de un telefilm de sobremesa.

   Obviamente en una producción de estás características es fundamental que los actores tengan determinada solvencia para no caer en los típicos tópicos y hacer una interpretación fácilmente lacrimógena, que no emotiva. Tanto John Hawkes (Contagio, Martha Marcy May Marlene, Identidad) como la siempre excelente Helen Hunt (Naúfrago, ¿En qué piensan las mujeres, Mejor Imposible) levantan la película y justifican el pago de la entrada, dotando a sus interpretaciones de una humanidad y una fuerza impactantes (sobretodo Hunt que si no hace más papeles será porque ella no quiera). Secundando, y equilibrando las poderosas y dramáticas interpretaciones, está el siempre genial William H. Macy (Fargo, serie Shameless, Magnolia ) como sacerdote y amigo de O´Brien.

   No suelen gustarme mucho este tipo de películas, me da la sensación de que por muy emotiva que sea la historia, lo que se cuenta no se hace por un afán de comunicar o de intentar que llegue al gran público, sino por lograr un reconocimiento (en su mayoría interpretativo) dentro del engranaje de la industria cinematográfica. Los papeles como estos son por los que se inventaron los premios y suele ser el motivo por el que se ruedan estas películas. Pero esto no quita valor, importancia y mérito al gran trabajo interpretativo que hacen tanto Hawkes como Hunt (más esta última que arriesga mucho cómo actriz a sus casi cincuenta años con éste papel).
 
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CRITICA HIGH SCHOOL (36%)



   Como si alguien se hubiera dejado el grifo abierto, ahora, gota a gota, nos van llegando proyectos en los que se ha visto inmiscuido con mejor o peor fortuna Adrien Brody (El pianista, King Kong). Fechada en 2008, “Manolete” es el primer ejemplo de lo que hablo que tras peleas legales la película había visto la luz en medio mundo menos en el nuestro que lo hizo en agosto de este año, lo que vienen a ser cuatro años de espera y un resultado desastroso. “El profesor” sería el segundo ejemplo, cinta que narra la experiencia de un profesor sustituto. Esta vez sólo hemos tenido que esperar un año desde que se estrenó por primera vez para poder, esta vez sí, disfrutar de una de las mejores interpretaciones de Brody en su carrera. El tercer ejemplo que quería poner era “High School”, película estrenada en 2010 y que llega ahora con el pretexto de contar la historia de un instituto de secundaria en EE.UU. donde el consumo de drogas entre los alumnos se ha disparado de manera alarmante. Su director, de la noche a la mañana decide pasar un reconocimiento médico a todos los alumnos con el fin de expulsar a los que diesen positivo. Esto le afecta directamente a Henry ya que, de dar positivo, podría manchar su brillante expediente. ¿La solución?, drogar a todo el instituto.

   Estamos ante una película que cuesta imaginarse porque ha hecho falta nada más y nada menos que tres guionistas: John Stalberg, además dirige, Eric Linthorst y Stephen Susco, siendo este último el que más experiencia tiene en guión con “El grito” o la correcta “RED” y presiento que fue el encargado de dar algo de forma al desastroso guión. También cuesta imaginarse porque a Colin Hanks  (King Kong, W.) no le coge su padre, Tom Hanks (Naufrago, Forrest Gump), y le aconseja un poco… pero lo que no imagino pero a la vez me asombra es como puede alguien como Adrien Brody puede acabar en un proyecto como este, hacer una intervención que en minutos da cómo mucho cuarto de hora, que su papel sea el de un pasadísimo camello neurótico de barrio cubierto de trenzas, pero que sea lo único que uno se acuerda de la película. A las dos primera cuestiones os dejo a vosotros que desrrolleis posibles respuestas. A ésta útima creo que está claro: Brody es la película y punto.

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CRITICA ARGO (85%)



   En el año 2007 el actor y ganador del Oscar junto a Matt Damon (Infiltrados, El caso Bourne) por el libreto de “El indomable Will Hunting”, Ben Affleck (The company men, La sombra del poder, Ases calientes), decide tomar la riendas de un proyecto pero esta vez detrás de las cámaras. “Adiós pequeña adiós” es el título y retrata el secuestro y posterior investigación de una niña de apenas diez años. Este debut llama la atención de la crítica por el buen pulso narrativo de Affleck, las interpretaciones que logra extraer del reparto pero sobre todo por una realización con aroma clásico que recuerda en determinadas ocasiones al cine de Eastwood. En 2010 vuelve a sorprender y con ello consolidando su figura de director con “The Town” una cinta cuyo telón de fondo son los atracos y cuya localización principal es Boston, ciudad natal del director, y que en palabras de él “es una carta de amor a la ciudad donde me crié”. Vuelve a demostrar que sabe desenvolverse muy bien a la hora de dirigir actores, nominación al Oscar para Jeremy Renner (En tierra hostil, Misión:Imposible: Protocolo fantasma), así como mezclar esa realización artesanal con buenas secuencias de acción. Y como se suele decir: a la tercera va la vencida. El tercer largometraje de este californiano es “Argo” cinta con tintes políticos cuyo detonante es el asalto a la embajada de EE.UU. en Irán.

   A mi modo de ver es la cinta más completa de Ben. Es la más completa a nivel narrativo, interpretativo, de tempo y de desarrollo. Toda la historia se apoya en un guión que sorprendentemente ha escrito Chris Terrio basándose en el artículo “Escape from Teherán” de Joshuah Bearman. Digo sorprendentemente  porque supone su debut en el cine y consigue lo que pocas veces se ven: un planteamiento como detonante original pero con un desarrollo logrado o muy logrado donde los nexos que unen unas secuencias con otras están tan bien escritos que hace que la trama fluya por sus dos horas de duración. Además, el guión pese a tener una parte de ámbito político (razón por la que pienso que George Clooney (Syriana, El americano) figura como productor) sabe fusionarlo con otra de humor, humor ácido y la unión de ambas vertientes convierten a la historia en una delicia para el espectador. También el guión tiene el mérito de lograr un “in crescendo” a lo largo de la trama hasta desembocar en esa pista de aterrizaje que nos arrastra a nosotros como espectadores.

   Como ya venía ocurriendo con anterioridad en los trabajos de Affleck, la dirección de actores es otro de los puntos fuertes de la cinta. El eterno secundario Bryan Cranston (Breaking Bad), John Goodman (El bar coyote, El gran Lebowski), Alan Arkin (Pequeña Miss Sunshine) o Victor Garber (Titanic, Alias). Como en “The Town”, Ben Affleck se vuelve a reservar el papel protagonista pero esta vez no cojea como sí que lo hacía en aquella cinta. A parte de una caracterización bastante llamativa, su interpretación logra un equilibrio entre lo que dice y lo que quiere decir, entre el texto y el subtexto, entre el dialogo y los silencios.

   Aunque la película se desarrolla en Teherán por motivos obvios se optó por rodar la gran mayoría en California. Destacable la paleta de colores, en su mayoría tonos apagados o verdes, que logra el mejicano Rodrigo Prieto (Amores perros, 21 gramos) así como un diseño de producción que cuida hasta el último detalle.

   “Argo” llega este viernes a nuestras carteleras siendo uno de los primeros títulos con fuertes aspiraciones de cara a la próxima gala de los Oscar. Una cinta que permite ver la madurez de un director que avanza a pasos agigantados y que se marca un tres de tres en su filmografía. Alguna lenguas hablan por ahí del heredero del gran Eastwood…

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CRITICA SALVAJES (70%)

ESTRENO 28/09/2012


   En el sentido estricto de la palabra no podemos decir que los trabajos que en los que se ha visto inmiscuido últimamente el ganador del Oscar en nada menos que tres ocasiones Oliver Stone (Platoon, Nacido el cuatro de julio, JFK) sea una cuesta abajo. Hablo de Alejandro Magno, World Trade Center, aquel biopic llamado “W” sobre el presidente George W. Bush que en nuestro país fue emitido directamente en televisión o la reciente Wall Street: el dinero nunca duerme tan anodina como innecesaria. No son malas películas ya que tienen cosas interesantes, pero sí meras anécdotas de cómo el realizador va probando en diferentes proyectos que ninguno llega a cuajar. Que sorpresa para los que íbamos temerosos ante el que es su último trabajo, presentado recientemente el Festival de San Sebastián, cuando nos encontramos con “Salvajes”, adaptación que hace Stone de la novela homónima de Don Winslow, que colabora también en el guión junto a Shane Salerno (Shaft. The return, Armageddon), donde se nos entrega una historia contada desde las vísceras, un híbrido entre “Asesinos natos” y “Giro al infierno”, con un reparto coral bastante equilibrado y donde destacan unos entregadísimos Benicio de Toro (Traffic, Sospechosos habituales) y Salma Hayek (Frida, Desperado) pero con el inconveniente de que a pesar de la simplicidad de su trama, le cuesta casi la mitad de su metraje despegar.

   Ben, menudo cambio que nos ha dado el chaval de la estupenda “Kick-Ass" con secuela en camino, y Chon, interpretado por Taylor Kitsch visto en las recientes “Battleship” o “John Carter”, han conseguido montar un negocio bastante prospero de venta de marihuana en los EE.UU., protegidos por el agente de DEA Dennis al que da vida John Travolta (Grease, Pulp Fiction). La cosa se va a complicar cuando éstos decidan dejar el negocio y empezar de cero.

   Si en “El precio del poder”, recordamos que cuenta con guión de Stone, vemos el ascenso y caída de Tony Montana en el imperio de la cocaína, ahora Oliver Stone pone la mirada en el tráfico de marihuana construyendo una nueva espiral de traiciones, personajes ambiguos y sistemas corruptos. Una mirada con un tratamiento que recuerda a ese juego de emulsiones y colores que el ganador del Oscar Robert Richardson (Malditos bastardos, Kill Bill) ya uso en la mencionada “Asesinos natos” con la diferencia de que ahora el uso que le da Daniel Mindel (Enemigo público, Mission:Imposible 3) sea más cuestionable y yo diría casi injustificable a no ser mero artificio, bonito, pero artificio.

   El poco desarrollo que tiene, o más bien, que la historia que cuenta “Salvajes” puede dar viene suplida por el pulso del director a la hora de escoger/dirigir actores. Los que no dábamos un duro por Taylor Kitsch podemos decir que sale bien parado. Blake Lively (Gossip Girl, The Town) dentro de las limitaciones propias del personaje tiene sus momentos (la cena entre ésta y el personaje de Elena es un ejemplo). El recientemente nominado Demian Bichir (aconsejo ver “Una vida mejor”) es un lujo tenerle de secundario. Benicio del Toro y Salma Hayek van a parte. El primero construye un villano que absorbe cada una de las escenas en un juego dialéctico que hace obligado la versión original y la segunda es un saber estar sin caer en el histrionismo. La escena que comparten ambos después de que una operación haya salido mal aclara esto que expongo. Un ejemplo de como buena dirección de actores puede en determinadas ocasiones suplir las carencias de un guión.

   Un película con un empaque final atractivo y vistoso. De acuerdo que no estamos ante el retorno de lo que una vez fue este director neoyorquino pero me conformo con que destile el aroma. A mi me vale.

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CRITICA DREDD (65%)

ESTRENO 07/09/2012


   El guionista John Wagner, el dibujante español Carlos Ezquerra y con ayuda de Pats Mills lograron sacar adelante “Juez Dredd”, una serie de historietas de ciencia ficción publicadas en la revista británica “2000 AD” donde gracias a la línea y color se nos mostraba en futuro en donde las principales ciudades, rodeadas de enormes muros de hormigón, se han visto infectadas de delincuencia a raíz del surgir de múltiples bandas. La única cura para mantener la ley es la creación de los llamados “jueces”, una mezcla entre policía, verdugo y juez. En 1995 fue adaptado al cine colocando a Silvestre Stallone (Rambo, Los Mercenarios) como reclamo de cartel y unos vistosos 90 millones de presupuesto. Pero una doble nominación para Stallone ese año al peor actor (Asesinos y Dredd), unos escasos beneficios y la avalancha de críticas con respecto a la calidad de la adaptación provocó que los productores dejasen enfriar el tema hasta ahora, en donde se intenta dar borrón y cuenta nueva e intentar sanar la heridas que la cinta del tito “Sly” provocaron.

   Tal vez en el comic no pase pero tras ver la original y ahora esta versión salgo con la sensación de que el personaje del que recibe el título la película es muy poco cinematográfico. Es un personaje excesivamente plano, apenas tiene matices y sólo se puede sostener por las líneas de dialogo que le han colocado. El guionista Alex Garland (28 Días Después, La Playa) parece haberse dado cuenta de ello y de manera inteligente construye una historia muy sencilla para un personaje muy sencillo y la cosa realmente funciona. Una historia que transcurre en su mayoría en una única localización convirtiendo al personaje de Dredd en un macguffin para contar la clásica historia del gato y ratón.

   Pete Travis (En el punto de mira, Omagh) junto al ganador del Oscar Anthony Dod Mantle (Slumdog Millionaire, El Último Rey de Escocia) ruedan en Sudáfrica para, al igual que ya hizo Christopher Nolan (Memento, Insomnio) en su trilogía de Batman, intentar dotar a la cinta de un alo realista, más cerca de Mad Max en su diseño de producción que aquella ciudad con reminiscencias a Metrópolis que nos mostraba Danny Cannon. Cromas y taxis voladores son sustituidos por viejas camionetas polvorientas.

   Interpretar a Eomer en “El Señor de los Anillos” fue lo que hizo que ahora podamos estar hablando del australiano Karl Urban como el nuevo “Juez Dredd”. Dentro de las limitaciones, muy correcto en su papel en donde se opta, también de manera acertada, en apoyar su interpretación en la voz vs el gesto. Lena Headay (300, Las Crónicas de Sarah Connor) como la villana de la función tiene presencia. Para dar de comer aparte esta Olivia Thirlby (Juno, Sin Compromiso) que si ya demostró en su anterior trabajo “La Hora más Oscura” sus más que evidentes carencias para el género, esta vez se suma la triste justificación de su personaje y como resuelve ciertas situaciones que son bastante irrisorias.

   Por último mencionar el tratamiento de la violencia que se opta por dar a gran parte del metraje. Un violencia basada en ralentizaciones elevadas al cubo, en su mayoría francamente impresionantes, no tanto por el recurso visual que se ha podido ver en otros títulos (John Woo hasta Zack Zinder) como por tener a Mantle detrás de dichas escenas. Hipnóticas, brutales y rozando lo poético

   P.D: En el pase de prensa tuvimos la oportunidad de ver los 10 primeros minutos en 3D, el resto en 2D. De lo que vi, opto por la segunda opción.

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CRITICA BLANCANIVES Y LA LEYENDA DEL CAZADOR (63%)

ESTRENO 01/06/2012


   Hoy se estrena en España la nueva versión del cuento de los hermanos Grimm, “Blancanieves y la leyenda del Cazador”. Sin demasiado tiempo para digerir la anterior película que hace dos meses invadió la taquilla española (Mirror, Mirror), llega ahora una versión más oscura, tenebrosa y con mucha más acción.

   Rupert Sanders debuta en el mundo del cine con este proyecto tan ambicioso. Realizador de publicidad, Sanders es conocido por su anuncio del videojuego “Halo 3” considerado entre los diez mejores de la década. Gracias al éxito que obtuvo, la productora se puso en contacto con él para encargarle el proyecto y así llevar las riendas de la película. A partir de la versión que Evan Daugherty había realizado del conocido cuento, se unieron los guionistas John Lee Hancock (The Blind Side, Un mundo perfecto, El Álamo) y Hossein Amini (Drive, Las Cuatro Plumas) y terminaron dando forma al guión.

   Bien. Hechas las presentaciones toca ponerse manos a la obra. El primer y mayor problema que destaco de la película viene de la mano de la protagonista Kirsten Stewart. Imposible olvidarse de su “super papelón” en la saga de cuyo nombre no quiero acordarme y que en esta película ha sido muy difícil no verla con sus nuevos ojos rojos e intentando lanzarse al cuello del primer humano que pasara por su lado. Esta será la prueba de fuego para ver si los fans de la exitosa saga siguen a su protagonista en otras aventuras. Cualquiera de las actrices que fueron consideradas para este papel de Blancanieves, entre las que destacan Dakota Fanning, Saoirse Ronan, Riley Keough, Felicity Jones, lo hubieran hecho muchísimo mejor. Por el contrario, cabe destacar el éxito al incorporar como La malvada reina Ravenna a Charlize Theron. El papel le va perfecto con la mezcla de belleza indiscutible, de maldad y oscuridad que requiere el personaje da como resultado una combinación poderosa.

   Otro de los problemas que presenta el film es el ritmo y la duración. Excesivas las dos horas de metraje para un ritmo tan lento. Hay momentos en los que llega a ser aburrida la historia. Pero bueno, todo esto queda eclipsado por el despliegue de medios visuales y estéticos. Espectaculares efectos visuales, decorados, vestuario, maquillaje, música…

   Si comparamos la película con la manzana que Blancanieves muerde, podemos decir que la piel de fuera es atractiva, muy bien pulida, brillante, apetitosa… pero por dentro una vez que le das el primer bocado comienza a pudrirse lentamente, muy lentamente hasta que caemos en un profundo sopor…

CRISTINA VARO (@Cris_varo)

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CRÍTICA LA FRÍA LUZ DEL DÍA (18%)

ESTRENO 04/04/2012

   Tercera  película del director de origen argelino Mabrouk El Mechri. Todo lo que fue destacado de su segunda película, JCVD, (la frescura de la propuesta del proyecto, la ágil dirección, el original guion, las escenas de acción, la buena interpretación de alguien como Van Damme…) se han quedado en las escenas eliminadas de ésta, porque lo que es en ésta película que tratamos no están.

   No se entiende como unos actores con el caché y la carrera de Bruce Willis y Sigourney Weaver se prestan a participar en este tipo de proyectos a no ser que fuera por unas breves vacaciones en España para realizar la película (en el caso de Willis probablemente su participación en la película haya sido una semana ya que se limita a cuatro escenas contadas….). Todo el peso de la película recae en un limitado Henry Cavill que se pasa la película corriendo de un lado a otro. Como curiosidad comentar la participación de los españoles Verónica Echegui (completamente desaprovechada) y Óscar Jaenada (pasadísimo como en todos los papeles que hace últimamente).

   Todo el desastre de la pésima calidad de la película es culpa de un guion mal concebido, mal elaborado, mal desarrollado y mal dirigido, obra de Scott Wiper (The condemned) y John Petro y que El Mechri no tiene la capacidad de dotarle de un mínimo de interés o sentido.

   Es una pena que un subproducto de estas características (que quizá en dvd podría tener una salida mucho menos desastrosa) copen las pantallas de los cines y que propuestas mucho más interesantes se queden olvidadas en cajones durante años….

ISRAEL LÓPEZ 

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CRÍTICA LORAX (46%)

ESTRENO 30/03/2012

   “Lorax, en busca de la trúfula perdida” es una parábola basada en el cuento del Dr. Seuss (1904-1991) que habla de la importancia del respeto que los humanos debemos tener con la naturaleza y los seres vivos que lo pueblan. Nos sitúa en una pequeña ciudad en una época en la que los árboles han desaparecido y han sido sustituidos por unos hechos de plástico. Ted está perdidamente enamorado de su vecina Audrey que lo que más desea es ver un árbol de verdad. Decide iniciar una aventura para descubrir que originó la desaparición de los árboles, conseguir uno y tal vez ganarse el corazón de la chica. Director y guionistas de la simpática “Gru, mi villano favorito”, el año que viene su secuela, presentan una historia que no tiene ni “chicha” ni “limonaa” debido a una carencia de ambición no tanto en lo que cuenta sino en como lo cuenta.

   Cada vez que me acerco a ver una cinta de animación temo lo que voy a ver si no es Pixar el que está detrás no tanto a nivel técnico, que son prácticamente insuperables, sino por el tratamiento que se le da a los temas. Pixar estrena una única película al año, a diferencia de otras casas de animación que varían de uno a tres, y eso se nota en los diferentes niveles de lectura que se les puede dar a sus títulos (tal vez “Cars 2” siendo decente es la que más se aleja de esta afirmación) pudiendo gustar tanto a niños como adultos. El principal problema que tiene “Lorax” (voz de Danny DeVito que se ha atrevido a doblarse en italiano, español, alemán y ruso) es que trata un tema muy similar al que ya hizo las fantástica “Wall-E”, la simbiosis que debe existir en humanos y naturaleza. La diferencia entre los dos títulos es que mientras una tiene un guión plagado de pequeños detalles que la hacen una joya, la otra presenta una historia tremenda simple y simplista, con un desarrollo carente de sorpresas y donde se introducen unos personajes secundarios más o menos simpáticos (véase los peces cantarines) que sólo buscan la sonrisa y/o aplauso de los niños pequeños y tapar la falta de carisma que tienen los principales. ¿Es “Lorax” una mala película?. No, en el sentido de que tanto los números musicales (por cierto, tanto el trabajo de John Powell (Como entrenar a tú dragón, Happy Feet 2) y la secuencia que muestra el ascensor al poder de Once-ler es de lo mejor de la cinta donde se hace una crítica bastante inteligente del famoso dicho: si es legal no está mal) como los mencionados animalillos del bosque gustarán a los “peques” (los muy, muy peques) y cumplirá su función de entretenerlos, pero el resto no esperen una cinta con sorpresas, emoción o personajes interesantes porque no los tiene.

   Por último habría que hablar un poco del casting de voces que incluye a Zac Efron (17 otra vez, High School Musical), Ed Helms (Resacón en la Vegas) o Taylor Swift (Los juegos del hambre, Cartas a Julieta) pero la película fue proyectada doblada. El único sería DeVito que sí que se dobla así mismo en español pero su intervención y frases son más bien cortas. Eso si, bravo al acento hispano que destila.

F.J (@Rocabay)



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CRÍTICA TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN (69%)

ESTRENO 16/03/2012

   Duro, intenso y complicado drama familiar que tiene su mejor baza en la magnífica interpretación de Tilda Swinton (Yo soy el amor, Michael Clayton).

   La directora Lynne Ramsay (El viaje de Morvern) traza una complicada historia cuyo eje es la tormentosa relación que tiene Eva (Swinton) con su conflictivo hijo Kevin (Ezra Miller,City Island). Rompiendo la linealidad de la historia Ramsay nos muestra lo que ha sido del personaje de Eva debido a un extraño suceso que “intuimos” tiene que ver con la extraña relación que mantiene con su hijo mayor Kevin, mediante continuos saltos temporales (magnífico montaje de Joe Bini (Grizzly man)).

   El elemento discordante de la película es lo poco desarrollado que están casi todos los personajes. Pese a que el guion está basado en la novela de Lionel Shriver (coguionista junto con Rory Kinnear y Ramsay) se limita a dar brochazos sobre cada uno de los personajes sin perfilar ninguno, lo que hace que no termines de entender ninguno de los comportamientos o hechos que suceden en la película. Quizá era lo que se buscaba, pero a mi forma de ver es un inconveniente que no se resuelve y hace que le reste credibilidad e impacto a la dureza de la historia.

   Tanto Swinton, como Miller o Reilly (Chicago) dan lo mejor de sí mismos como intérpretes, pero sólo Swinton logra cuajar la actuación de una manera creíble (quizá al protagonismo de su personaje ayude). Los demás personajes son mero acompañamiento de  su personaje, que si bien es predecible por ser la actriz que es, no debería serlo al compartir la historia con Miller (al fin y al cabo es el centro de toda la acción)

   Un durísimo relato sobre la paternidad y la poca comunicación que existe entre los padres de hoy en día, que basan la crianza de los niños en premios y no en valores.

ISRAEL LÓPEZ

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CRÍTICA JOHN CARTER (38%)

ESTRENO 09/03/2012

   Muerta la gallina de los huevos de oro o lo que es lo mismo Piratas del Caribe, la factoría Disney vuelve a atacar con lo que dicen será, si todo sale bien, una nueva saga con sus respectivas entregas. John Carter da el pistoletazo de la salida con un presupuesto de 250 millones de dólares y el ganador del Oscar Andrew Stanton (Wall-E, Buscando a Nemo) al frente del proyecto, siendo esta su primera película en acción real, que firma el guión junto a su colega en Pixar Mark Andrews (El Hombre Orquesta) y Michael Chabon (Spiderman 2), adaptando el relato “A Princess of Mars” de Edgar Rice Burroughs (1875-1950). Con este material de partida la película podría haber sido una montaña rusa de palomitas para el disfrute del público masivo en la salas del cine pero desgraciadamente nos encontramos con un guión bastante pobretón, desconozco si por el material de partida que se adapta o por imposición del estudio, que derivada en un dibujo muy limitado de los personajes, secuencia vistas en otras cintas similares, una carencia del uso del 3D pero sobre todo una sensación continua de desorientación, es decir, que uno no sabe que motiva a los protagonistas a hacer esto o aquello.

   Con semejante presupuesto voy a dejar a un lado las connotaciones del tipo “Que bien están hechas las naves” o “Que buenos los Fx” porque parto de que las películas de este calibre en ese sentido no van a decepcionar. John Carter no lo hace. Esta es de las pocas virtudes que se puede sacar a la cinta que parte de una premisa que no justifica el ambientarla en Marte. La película narra las aventuras del soldado John Carter en el planeta Marte (el como llega roza un tanto lo absurdo), donde debe aliarse a la princesa Dejah Thoris para luchar contra el déspota Sab Than. Es una típica historia de héroes y villanos, buenos y malos, guapos y feos pero... ambientada en el planeta rojo. ¿porque?. Cuando arranca la cinta y ve una historia más bien simplona reflexiona el porque de esa localización. Justificar una supuesta espectacularidad en la producción y meter aliens mediante CGI parece la respuesta más evidente. También resulta curioso que el sudafricano Daniel Mindel (Misión Imposible, Enemigo Público) no haya buscado los tonos rojizos propios del planeta donde nos encontramos y su fotografía sea similar al planeta tierra. No veo justificación para el uso de esta paleta de colores y muchas veces las localizaciones de Utah, lugar donde principalmente se llevo a cabo el rodaje, se hace demasiado evidente.

   Si vas a crear historia de buenos y malos, perfecto, pero dale matices. Sino te quedarán caricaturas. La muy justificada nominación de Johnny Depp (Eduardo Manostijeras, Alicia en el país de las maravillas) en la estupenda primera entrega de la saga "Piratas del Caribe" lo consiguió a parte de por la vuelta de tuerca al papel clásico de pirata, por esos pequeños matices y ambigüedades que rodeaban al personaje. Aquí los malos son malisimos y gritan y mucho y los buenos buenisimos.  Dominic West (300, The Wire) como rey déspota y sanguinario, Mark Strong (Red de mentiras, Oro negro) en un papel que recuerda a los “Observadores” de la serie “Fringe”, Ciarán Hinds (La Deuda, La Mujer de Negro) como el rey y padre que lucha por salvar a su pueblo…no ayudan a que te creas la historia (atentos al maquillaje y vestuario). A parte de todos estos está Lynn Collins (Lobezno, El Número 23) que además de interpretar a la chica en un mundo de hombres que se quiere hacer de notar, el trabajo de caracterización y maquillaje es para dar de comer a parte. Ya el personaje es sosete pero a parte tiene un aroma a Xena la guerrera que no mola. Sobre Taylor Kitsch (Lobezno) está correcto pero sin la suficiente fuerza para soportar el liderazgo de una cinta como esta.

   En lo referente a la puesta en escena se nota una carencia de originalidad. La naves beben del diseño que vimos en la también desastrosa “Cowboys contra Aliens” y la escena que sirve como plato principal tanto el trailer como en los banner colocados en los cines donde se ve a Carter luchando contra monos blancos gigantes es un reflejo de “Star Wars: El Ataque de los clones”. El recurso de justificar los saltos del protagonista por la gravedad del planeta, visto la primera secuencia vista todas. Llega a hacerse cansino tanto saltito.

   A parte de todo esto, no se si fruto de que suena a manido todo lo vemos y los personajes no interesan mucho, en lo referente a la historia una de dos: o yo como espectador no me enteré de lo que se persigue en cada momento o hay demasiados agujeros en el guión que dificultan su seguimiento. He querido dejar esto último para el final porque se trata tal vez de algo más personal el que me costase seguir la película pero intercambiando opiniones creo que se trata más bien de la opción b.

   Un producto fallido de un director que hasta ahora nos había entregado autenticas joyitas. Ojala que en su siguiente proyecto volvamos a ver a un flexo saltarín al inicio de la proyección.
F.J (@Rocabay)


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CRÍTICA UNA AVENTURA EXTRAORDINARIA (59%)

ESTRENO 02/03/2012

   Familiar película de corte ecologista en la que diversos personajes unen sus fuerzas y sus recursos para intentar salvar la vida a tres ballenas que han quedado atrapadas bajo el hielo del Ártico.

   Ken Kwapis (Hasta que el cura nos separe, Qué les pasa a los hombres) une a dos de los protagonistas de sus anteriores películas, John Krasinski y Drew Barrymore, para llevar el timón de ésta épica historia llena de aventuras y emoción.

   Kwapis cumple a la perfección con la tarea que se le asigna, realizar una película entretenida para todos los públicos, en la que lo único que debe destacar es el mensaje que tienen que trasmitir (la bondad del ser humano y lo importante que es cuidar la naturaleza) y la heroicidad que muestran las ballenas. Por ello se limita a filmar el frío hielo de Alaska, con ayuda de John Bailey (Los productores, Y que le gusten los perros) y a mostrar las peculiares condiciones que debe haber en esa parte del planeta para realizar una tarea tan sencilla…como grabar un reportaje y que un trozo de cartón sea imprescindible!!

   El director se rodea de actores más o menos conocidos para dar lustre a la producción, entre los más recordados están: Tim Blake Nelson ( Syriana), Kristen Bell (Paso de ti), Ted Danson (Made in América) o Dermot Mulroney (La boda de mi mejor amigo).

   Kwapis dirige una adaptación del libro “Freeing the Whales” del periodista Thomas Rose que se basó en los hechos reales sucedidos a finales de los años ´80. Para la puesta en escena de dicha novela se ha optado por contratar al dueto de guionistas Jack Amiel y Michael Begler (El príncipe y yo, Mamá a la fuerza) con el fin de dotar al texto de épica, emoción y dar unos pequeños tintes políticos a la historia, pero siempre sin salirse de la línea familiar marcada.

   Una muy buena opción de cine familiar para todos los públicos, en el que paradójicamente se demuestra que el ser humano es capaz de unirse y crear una guerra en la que hay millones de muertos, pero también es capaz de unir sus fuerzas (sea cual sea el color de la bandera) para salvar a un ser humano. Ojalá se repitiera más a menudo lo segundo.

ISRAEL LÓPEZ


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