CRITICA EL ALUCINANTE MUNDO DE NORMAN (62%)



   Sam Fell (Ratanpolis, El valiente Despereaux) dirige junto al debutante Chris Butler (trabajó en la elaboración de storyboard en “Tarzán 2”, “La novia cadáver” o “Los mundos de Coraline) que además se encarga del guión, una historia que mediante la técnica del Stop-motion, el 3D y efectos digitales, intenta acercar a los más pequeños de la casa la magia que destilan clásicos de la Universal como Drácula, El hombre lobo, Frankenstein o La momia en una historia que a pesar no ser excesivamente original, se reserva un puñado de risas a través de un humor en ocasiones excesivamente macabro y unos cuantos giros en la trama que consigue que no perdamos el interés.

   Norman (voz de Kodi Smith-McPhee (The Road, Déjame entrar (2010)) vive en un pequeño pueblo junto a sus padres, hermana y…el espíritu de su abuela, ya que Norman tiene la capacidad de hablar con los muertos y fruto de ello es el hazmerreir de todos. Este “don” tendrá que utilizarlo para acabar con una vieja maldición que reina sobre el lugar.

   Con la apertura que se hace a la cinta en un formato de 4/3 y un terror casposo y cutre nos sirve como una declaración de intenciones de lo que nos vamos a encontrar en los próximos 90 minutos. Divertidos guiños a "Viernes 13", "El día de los muertos", "La noche de Halloween" o "El mago de Oz" pero en versión descafeinada y apta para todos los públicos.

   Otro de los trabajos de Butler, la fantástica y tal menospreciada "Los mundos de Coraline", posee vértices en común con este otro como es el diseño de personajes, un diseño grotesco y en ocasiones desproporcionado que tal vez pueda recordar al cine de animación de Burton, la construcción de la historia donde dos mundos chocan siendo el detonante de la historia, y por supuesto el uso del Stop-motion (animación frame a frame) que todo sea dicho, otorga una plasticidad a las texturas y al movimiento que a mí me parece una maravilla.

   La historia tiene un humor que tal vez no sea apta para niños excesivamente pequeños o que se asusten con facilidad, aunque sí que es cierto que por cada escena de un “escalofriante humor” como reza el cartel de la película, hay otra tierna y esperanzadora.

   Una película amena, divertida y a los más "peques" seguro que les regalará algún que otro sustillo pero sin maldad ninguna.

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CRITICA LAS SESIONES (58%)



   Mark O'Brien (John Hawkes), un poeta y periodista discapacitado que vive con un pulmón artificial, decide que a los 38 años ya es hora de perder la virginidad. Con la ayuda de su terapeuta y la orientación de un sacerdote (William H. Macy), se pone en contacto con Cheryl Cohen-Greene (Helen Hunt), una terapeuta sexual.

   La cinta está dirigida por  Ben Lewin (que hace dieciocho años desde que dirigiera su última película Golpe de suerte), que también se encarga del guion basándose en un artículo escrito por el propio O´brien. La gran construcción de los dos personajes principales hace que el tanto el tono como la credibilidad de la película sean los elementos más destacables y lo que distingue a la película de un telefilm de sobremesa.

   Obviamente en una producción de estás características es fundamental que los actores tengan determinada solvencia para no caer en los típicos tópicos y hacer una interpretación fácilmente lacrimógena, que no emotiva. Tanto John Hawkes (Contagio, Martha Marcy May Marlene, Identidad) como la siempre excelente Helen Hunt (Naúfrago, ¿En qué piensan las mujeres, Mejor Imposible) levantan la película y justifican el pago de la entrada, dotando a sus interpretaciones de una humanidad y una fuerza impactantes (sobretodo Hunt que si no hace más papeles será porque ella no quiera). Secundando, y equilibrando las poderosas y dramáticas interpretaciones, está el siempre genial William H. Macy (Fargo, serie Shameless, Magnolia ) como sacerdote y amigo de O´Brien.

   No suelen gustarme mucho este tipo de películas, me da la sensación de que por muy emotiva que sea la historia, lo que se cuenta no se hace por un afán de comunicar o de intentar que llegue al gran público, sino por lograr un reconocimiento (en su mayoría interpretativo) dentro del engranaje de la industria cinematográfica. Los papeles como estos son por los que se inventaron los premios y suele ser el motivo por el que se ruedan estas películas. Pero esto no quita valor, importancia y mérito al gran trabajo interpretativo que hacen tanto Hawkes como Hunt (más esta última que arriesga mucho cómo actriz a sus casi cincuenta años con éste papel).
 
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CRITICA AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS (56%)



   La directora danesa Susanne Bier (Cosas que perdimos del fuego, Hermanos, En un mundo mejor) cambia su habitual tono gris y duro por uno un poquito más colorido aunque con la misma dureza y fuerza, en esta “comedia romántica” protagonizada por el casi sexagenario Pierce Brosnan.

   Ida (Trine Dyrholm) es una mujer que además de lidiar contra el cáncer, descubre que su esposo la engaña. En un intento por animarse, planea ir a Italia, donde su hija se casará. Sin embargo, al llegar al aeropuerto, Philip (Pierce Brosnan), padre del prometido de la novia, choca su coche con el de la protagonista.

   Bier surge del movimiento dogma y eso se nota en sus películas (en los encuadres, la textura, los colores, etc…). Casi todas tienen una frialdad y una rudeza que choca frontalmente con la definición de “comedia romántica”, por eso es curioso ver como una directora tan alejada de esas estrictas normas que impone el género logra sacar a flote este proyecto.

   Pese al buen hacer tras las cámaras de Bier, no hay duda de que el guion de Anders Thomas Jensen (colaborador habitual y autor de los libretos de En un mundo mejor, La duquesa), y la propia Bier, se queda en tierra de nadie al redundar en fondo y forma con otras comedias similares (el aire y recuerdo de Mamma Mía!! planea casi todo el metraje sobre ella). Pero esto no es por definición malo, ya que la aportación que se hace en cuanto al tratamiento de los personajes es muy destacable (cosa que no se puede decir de todas estas películas), sin que en ningún momento se pretenda caer en el sentimentalismo barato.

   La película le debe casi todo a las excelentes interpretaciones del siempre elegante Pierce Brosnan (Remington Steele, saga James Bond, El cortador de césped y que curiosamente estaba en Mamma Mía!!), la danesa Trine Dyrholm (Celebración, En un mundo mejor) y la excéntrica Paprika Steen (Celebración). La rotundidad que todos los actores le dan a sus papeles es lo que hace que la película emocione e impacte, divierta y te haga sonreír (la escena en la que Ida se baña desnuda a los ojos de Philip es de una belleza y dureza conmovedora).

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CRITICA INFANCIA CLANDESTINA (79%)


   “Infancia clandestina” es la película que presenta la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Argentina para representar al país en la próxima gala de los Oscar. Premiada en Festivales como el de San Sebastián, La Habana o Philadelphia la cinta narra la historia de Juan, un chaval de doce, que tras pasar años en el exilio junto a sus padres, vuelve a su país natal, Argentina, donde aún perdura el régimen militar que le hizo huir.

   Podríamos llegar a pensar que estamos ante una cinta más de disidentes donde nuevamente se dan situaciones como casas con doble pared donde poder esconderse si la cosa se pone fea, teléfonos pinchados, salidas nocturnas con peligro de no volver, brindis por los compañeros caídos, ojos vendados que no saben a donde van o disparos en la puerta de casa por un coche que a gran velocidad pasa por nuestro lado y sí, “Infancia clandestina” vuelve a plantear estas situaciones. Lo que hace que esta película sea excepcional es el ojo con que presenta esta situación, que no es otro que el punto de vista de un chaval, en vez de posicionarse en el lugar de los adultos como millones y millones de veces lo hemos visto. La película está planteada de manera brillante porque toma como eje central un niño que de casa hacía afuera intenta fingir llevar una vida normal cuando la realidad es bien distinta.

   Sorprende encontrarnos ante la ópera prima de Benjamín Ávila (La gotera, Nietos) que además escribe el libreto junto a Marcelo Müller (Bendita TV). Cierto es que Benjamín venía del mundo del cortometraje, documental, producción e incluso edición, pero llama la atención a nivel formal el pulso con el que está narrada la historia, siendo destacable el tratamiento que a la violencia se le da en la película, utilizando de manera brillante como recurso visual y elipsis viñetas a modo de storyboard, combinadas con un excelente trabajo de edición de sonido. También destaca la partitura que componen Marta Roca Alonso y Pedro Onetto a base de violín y piano y la fotografía de Iván Gierasinchuk que combina lo cotidiano con determinadas escenas donde se imprime un cierto alo de lirismo.

   La mayoría del reparto está formado por actores/actrices cuyo trabajo principal lo podemos encontrar en Argentina siendo desconocidos para una gran mayoría aquí: Natalia Oreiro (Música en espera, Las vidas posibles), Cesar Troncoso (Mal día para pescar, El baño del papa), Cristina Banegas (Géminis, Invocación) o el debut del joven Teo Gutiérrez Romero. Ernesto Alterio (El otro lado de la cama, Días de fútbol) es la cara más conocida de todos y además coincide que, aunque el resto del reparto está muy bien, compone el mejor personaje de la película. Nuevamente vuelve a hacer uso de esa capacidad que tiene de conseguir dar forma y construir un personaje entrañable con el que nos reímos sin que éste lo pretenda. Suyas son las dos mejores escenas de la película y que sólo por ellas merece la pena pagar la entrada del cine que consisten en un simple dialogo, ¡y vaya diálogos, señores!, que mantiene el personaje de Teo con Ernesto.

   Con los mismos elementos que hemos visto una y otra vez en las historias de disidentes que luchan contra un régimen en el que no creen, “Infancia clandestina” se alza como una propuesta contada con imaginación, diferente, donde palabras como entrañable y crudeza pueden aparecer en el mismo párrafo.

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CRITICA EL CUERPO (55%)


   Debut en la dirección de largometrajes del escritor Oriol Paulo (guionista de Los ojos de Julia, Guillem Morales). Con El Cuerpo, Paulo intenta hacer partícipe al espectador de un puzzle compuesto por: mentiras, traiciones, asesinatos y manipulaciones, en el que debe descubrir (junto con el protagonista) quien miente más…y mejor.

   Uno de los aciertos que tiene la película es situar el grueso del metraje dentro de un escenario tan particular e inquietante como es un Instituto Anatómico Forense. Esta acotación de “movimientos” es muy bien aprovechada por el director, que si bien no la desarrolla en forma de sustos (que hubiera sido lo previsible), si que logra que se produzca una casi permanente sensación de agobio e incomodez que ayuda mucho al ritmo de la película.

   Oriol Paulo colabora junto a Lara Sendim (guionista de series como El cor de la ciutat o La riera) en configurar una trama que intenta alejarse en todo momento de lo obvio, apostando por una narración partida de los hechos mediante el uso de flashback que explican determinados momentos y situaciones que aclaran la trama presente. Este acierto de estructuración hace que se caiga en un error de ejecución, a mi modo de ver perdonable por lo bien que está “empaquetado” el conjunto, y es que al jugar de manera tan clara con las normas del género….el giro final se ve venir desde el principio. Aun así, es meritorio que no se detenga en ningún instante la historia y siempre intente ir a más y avanzar (incluso cuando para ello tiene que retroceder).

   La producción (Rodar y Rodar, responsables de Los Ojos de Julia) apuesta de manera muy clara por lograr una éxito comercial y para ello recurre de nuevo a Belén Rueda (Mar adentro, Los ojos de Julia, Savage Grace) que esta vez está acompañada por Hugo Silva (Agallas, El hombre de arena, Los amantes pasajeros), Aura Garrido (Promoción fantasma, Planes para mañana) y José Coronado (La caja 507, La vida mancha, Salsa Rosa) (Coronado quizá tenga algún problema de alivio intestinal (tal como nos lo ha hecho saber en determinados anuncios), pero de lo que no hay duda es de que a sus 55 años luce un pelazo!!!!!). Aunque en determinados momentos todos los intérpretes arriesguen y fuercen los personajes (rozando la parodia en algunos instantes) es un tono que le viene muy bien a la cinta y hace que no se estanque en ningún momento.

   Un sorprendente y valiente thriller que me encanta que sea español, ya que normalmente es un género que le asusta a nuestra cinematografía. Una buena apuesta para que la gente vaya al cine, desconecte y se divierta….pasándolo regular.

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CRITICA EL HOBBIT: UN VIAJE INESPERADO (76%)



   Casi diez años después, diecisiete Óscar y tres mil millones de dólares de recaudación, el realizador neozelandés Peter Jackson (Agárrame esos fantasmas, Criaturas celestiales, Braindead: tu madre se ha comido a mi perro) vuelve a la Tierra Media para contarnos el prólogo de lo acontecido en la anterior trilogía que compuso con El Señor de los Anillos.

   Lo que supuestamente debería haber sido sencillo tras los espectaculares resultados obtenidos por Jackson, realizar otra parte, o partes, del libro que da pie a una nueva trilogía (El hobbit); se convirtió en un verdadero infierno contando con diversos problemas en la preproducción (la quiebra de MGM que también afectó al desarrollo de Skyfall (Sam Mendes, 2012), demanda por parte de Jackson a New Line, grabación en formato 3D y con un nuevo formato a 48 fotogramas por segundo en vez de a 24, etc…) que han dejado por el camino al mejicano Guillermo del Toro (El laberinto del Fauno, Hellboy, Mimic) y se han traducido en otra trilogía que llegará de la mano del realizador de The Lovely Bones (2009).

   Esta aventura cuenta con lo mejor (la épica, la espectacularidad, el grandiosismo de la puesta en escena, los efectos especiales) y lo peor (el exceso de personajes, el enfermizo detallismo, la duración, el desequilibrado tempo de las películas…) de la trilogía anterior.

   Jackson deja respirar la película desde el comienzo, esto hace que tarde casi una hora en encontrar el ritmo necesario a la historia, pero una vez encontrado…apabulla casi tanto como los mejores momentos de ESDLA. Esto es bueno y malo, puesto que sobrevuela permanentemente sobre la cinta un halo de “deja vu” que no le beneficia para nada (el pulso y la astucia narrativa que le hubiera impregnado Del Toro, y del que seguramente no se conserve nada, hubiera aportado un soplo de aire renovado a la narración y habría ayudado a disolver las similitudes entre ésta trilogía y la anterior). Pese a esa redundancia de planos y movimientos de cámara la dirección de Jackson no se puede tildar más que de espectacular. Tanto en las secuencias de acción, las pocas que hay en ésta entrega, como las de personajes, la mayoría del metraje, están rodadas con una pasión y una pleitesía por la obra de Tolkien que es, cuanto menos, admirable y destacable.

   El problema que se tiene cuando alguien es un apasionado de determinada obra o tema, es que a menudo se pierde la objetividad y se cae en el “enamoramiento” por la obra, no siendo consciente de los fallos y limitaciones de lo que se tiene entre manos. Esto es lo que, en mi modesta opinión, sucede con el guion de El Hobbit. Escrito a seis manos (dudo de la aportación que haya podido tener Guillermo Del Toro en el proyecto) por Fran Walsh, Philippa Boyens y el propio Peter Jackson (autores de la adaptación de la anterior trilogía), la historia que se cuenta (y se va a contar en el conjunto) pesa demasiado sobre el argumento de ésta entrega. Este desequilibrio se produce, a mi parecer, por la falta de subjetividad y sentido narrativo que se ha tenido al plasmar el argumento de la novela de El Hobbit en la futura trilogía fílmica de El Hobbit (aunque quizá una vez terminada la trilogía, en su conjunto, esto no suceda) y que hace que un espectadro “medio” se pierda entre la catarata de eras, personajes, seres, mundos, etc….

   En el apartado técnico poco se puede decir que no se haya dicho ya, puesto que la gran mayoría del equipo es el mismo de ESDLA. La fotografía de Andrew Lesnie (Soy leyenda, El origen del planeta de los Simios y Oscar en 2002 por La comunidad del anillo), la música de Howard Shore (trilogía ESDLA, El aviador, Promesas del Este) o los efectos especiales de la compañía WETA, son de una espectacularidad y grandilocuencia que te dejan amarrado en la butaca (imagino que en el nuevo formato a 48 fotogramas esa sensación debe ser aún mayor).

   Aunque la parte interpretativa de la película no es algo “demasiado” importante en esta película, tanto por el exceso de efectos visuales como por el maquillaje de la mayoría de actores, si que hay determinados actores que realizan una gran labor. El inglés Ian Mckellen (Verano de corrupción, Dioses y Monstruos, Saga X-men) repite papel e interpretación como el mago Gandalf, así como Christopher Lee (Saruman), Cate Blanchett (Galadriel), Hugo Weaving  (Elrond) o Andy Serkis (genial una vez más como Gollum). En el papel de conductor de la historia y “héroe” de la misma, está el hobbit Bilbo; interpretado una vez más por Ian Holm (El quinto elemento, Alien, el octavo pasajero) en la parte de “anciano” y Martín Freeman (serie Sherlock, Guía del Autoestopista Galáctico) en la parte “joven”, el cual lleva el peso de la película. En éste sentido la película gana con respecto a ESDLA, ya que la entereza dramática de Freeman mejora la inocente (y a veces exasperante) interpretación de Elijah Wood (Maniac, Los crímenes de Oxford, El buen hijo). Pero también es cierto, que pese al notable esfuerzo de Richard Armitage (Capitán América: primer vengador) de ser el “héroe de acción” del film como Thorin, escudo de roble,su personaje no logra convencer y atrapar al espectador como sí que lo hizo la magnífica y entregada actuación de Viggo Mortensen (La teniente O´neil, Promesas del Este, Alatriste) como el valiente e impetuoso Aragon.

   Habrá que esperar al menos 18 meses más para ver el resultado final de ésta nueva trilogía y de la saga en su conjunto (la segunda parte de El Hobbit llegará a las pantallas en las navidades de 2013 y la tercera en el verano de 2014). Además, es obvio que no se puede hablar de ésta película sin compararla con la antecesora trilogía, ya que tiene numerosos puntos en común. Pero se debe hacer el esfuerzo de ver historias diferentes, aunque similares en su contenido que no en su temática. Creo que un cambio de director y una visión algo menos “conservadora” de la historia hubiera mejorado el resultado (sobretodo tratándose de alguien como Del Toro), pero es innegable la capacidad que tiene Peter Jackson para manejarse por el mundo de Tolkien y para narrar las épicas batallas y enfrentamientos que se desarrollan en la obra del escritor. Una visión menos “neozelandesa” hubiera dado otro resultado y otro tipo de película, quizá peor o quizá mejor, pero eso sería………….otra historia/película.

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