CRITICA UN BUEN PARTIDO (50%)



   Parece mentira que el que esté detrás de esta comedia sea el mismo que logró una merecidísima nominación al Oscar a Will Smith (Ali, Men in black) por “En busca de la felicidad” o rodase la notable “Siete vidas” también con Will. Quiero pensar que el tropezón que esta película supone en la filmografía del italiano Gabriele Muccino es fruto del guión de Robbie Fox (Una novia sin igual) que carece de suficiente tablao y no sabe conjugar el drama personal con una buena comedia romántica sin caer en personajes estrambóticos y situaciones mil veces vistas.

   El punto de partida para esta película al igual que en los dos títulos de Will Smith son el de unos perdedores, unos losers. En este caso George, interpretado por Gerard Butler (300, RocknRolla) ha colocado su vida profesional por encima de lo personal. Ahora debe madurar y darse cuenta de lo que de verdad importa.

   Gabriele demuestra que sabe moverse en el drama personal como ya hizo en trabajos anteriores y es este punto donde radica el único interés de la cinta. Son interesantes las intervenciones que surgen entre el personaje de Butler y su hijo o entre éste y Jessica Biel (El ilusionista, el equipo A) y que ciertamente destilan química. Biel para mi está francamente bien en su papel a pesar de que todo a su alrededor se desmorona y Butler no me parece mal actor en roles como el de Leonidas o “Un ciudadano ejemplar”, pero creo que con “La cruda realidad” y ahora esta debería plantearse mejor que comedias escoger.

   Hasta aquí todo bien. El problema lo encontramos fuera del trío protagonista, del núcleo familiar. Llega con la supuesta comedia en donde todo se vuelve zafio y repetitivo. Ello desemboca en un pasadísimo Dennis Quaid (Frequency, Dragonheart), unas actrices como Catherine Zeta-Jones (Chicago, Traffic) o Uma Thurman (Kill Bill, Gattaca) que uno no llega a entender muy bien el porque están ahí, y para los que busquen la comedia romántica un desenlace que roza casi el “Deux ex machina”, en donde todo se tiene que resolver porque así lo dice las convenciones del género donde nos movemos. Nunca el perdón llego tan deprisa como aquí. Compruébelo!.

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CRITICA SIN TREGUA (70%)



   Las películas sobre policías siempre son un jugoso marco en el que encuadrar una película, puesto que las variantes que se pueden realizar son tan amplias que casi siempre sale, al menos, un película decente.

   El director David Ayer se ha convertido en un especialista en este terreno tras realizar los guiones de la galardona Training Day (Día de entrenamiento, 2001) o Dark Blue (protagonizada por Kurt Russell, 2002) y dirigir la entretenida Dueños de la calle (Street Kings, 2008). En esta ocasión, Ayer juega mucho más con los formatos de realización (aportando un tono mucho más documental e impactante) y se centra en los personajes de la película descuidando un poco la historia. Este descuido (y la falta de originalidad de la propuesta) empaña el buen regusto que se queda tras ver la película.

   La cinta está protagonizada por Jake Gyllenhaal (Brothers-Hermanos, Código fuente, Brokeback mountain) y Michael Peña (Shooter: El tirador, Babel, World Trade Center). La química que respiran los dos protagonistas es el éxito de la credibilidad de todo el conjunto. Las reacciones, las situaciones, las bromas, todo está tan bien medido e interpretado por ellos dos que hace que la cinta evolucione por si misma, pese al esquemático guion. En un pequeño papel aparece la guapa actriz Anna Kendrick (La saga Crepúsculo, Up in the air, Directo a la fama, 50/50) que como siempre, está fabulosa y deja momentos de una simpleza interpretativa extraordinaria (las reacciones en casa de Taylor (Gyllenhaal), la fiesta en la que se presenta a Zavala (Peña) y la mujer de éste Gabby (Natalie Martinez)).

   Extraordinaria película de acción con unos actores en estado de gracia que otorgan la etiqueta de “pequeña joya” a la cinta y que hace que esperemos con ansia el siguiente proyecto de su director.

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CRITICA EL DOBLE DEL DIABLO (57%)



   Dirigida por el neozelandés Lee Tamahori (Guerreros de antaño, La hora de la araña, Muere otro día), El doble del diablo es la recreación de la vida del que fuera doble (aparecía en los actos públicos peligrosos o que simplemente el protagonista no quería parecer) del malvado y sádico hijo de Saddaam Hussein, Uday Hussein. Intentando parecerse a un Scarface moderno, Tamahori se pierde en la pomposidad del lujo que rodeaba a los protagonistas y no sabe distanciarse de los personajes de una manera adecuada para poderse identificar con ellos. Pese a todo demuestra que no ha perdido ese gran pulso narrativo que le hizo dar el salto a Hollywood y que le llevó a realizar la que, para mí, es su mejor película hasta la fecha: El desafío (The edge, 1997).

   La película merece la pena visionarla, sobretodo, por la buena actuación que hace el inglés Dominic Cooper (Mi semana con Marilyn, An education, Abraham Lincoln: Cazador de vampiros) en el doble papel de Uday Hussein y Latif Yahia (autor del libro en el que se basa la película). El resto de intérpretes pasan casi desapercibidos en esta orgía de violencia y lujo, llegando incluso a molestar en la película, como el personaje de la francesa Ludivine Sagner (La piscina, Mesrine: L´ennemi public nº1), porque no aporta absolutamente nada y realiza una actuación demasiado forzada para la época y el contexto (plagia todo el look de la cantante Lady Gaga, sin ningún sentido lógico).

   Una oportunidad para redescubrir el poder visual de Tamahori y la capacidad interpretativa del joven Dominc Cooper (obviamente, sobretodo, en su versión original en la que la diferencia de acentos y de timbres vocales que demuestra son espléndidos).

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CRITICA EL CHEF, LA RECETA DE LA FELICIDAD (49%)



   Tras el tremendo éxito que cosechó tanto de crítica como público “Intocable” cualquier ocasión es buena para aprovecharlo. Ejemplo de ello es “El chef. La receta de la felicidad”, una comedia francesa que más que ligera habría que decir ligerísima debido a un guión bastante flojete que arroja un constante Deja vu con aquella comedia española, “Fuera de Carta”, pero que para sopesar esto e intentar hacer más llamativo el cartel, se inserta el texto que dice: “Una deliciosa comedia de los productores de Intocable”…

   Con mejor o peor fortuna pero siempre con un mínimo de calidad el cine francés durante los últimos años se ha sabido mover estupendamente por la cartelera: “Intocable”, “Nada que declarar”, “Los chicos del coro”, “La guerra de los botones”, “22 balas”, “Los seductores”, “Les Lyonnais”. “El Chef, la receta de la felicidad” no es una mala película ya que es ligera, divertida (sensacional la escena de los disfraces o el cameo de Santiago Segura (Torrente, La chispa de la vida, El oro de Moscú)) y amena, pero se nota que el guión que escribe Daniel Cohen (Les deux monde), además de dirigir, plantea unos conflictos muy básicos y los desarrolla de manera muy parecida a la estupenda comedia de Javier Cámara. Los vimos aquella película podemos de una manera fácil ir adivinando lo que va a ocurrir, paso por paso, ahora en esta. En cambio, lo bueno que tiene el cine francés, y relacionándolo con el inicio de este párrafo, es que a pesar de tener un guión pobre y con reminiscencia a… sabe, sea bien por los actores, ritmo o la forma de plantear las situaciones salvar una película, salvar esta película. Con esto pongo de ejemplo esa escena en la cual el personaje de Jacky da clase de cocina mediante una web cam a los cocineros de una residencia y es pillado por su mujer. Es una escena muy sencillita, tremendamente divertida, muy bien planteada y funciona muy bien. Detalles que hace que uno no pierda el interés.

   En el apartado interpretativo siempre es un placer volver a encontrarse con el un tanto desaparecido Jean Reno (León, Ronin, 22 balas) que hace una estupenda pareja con Michael Youn (Lucky Luke, Fatal) cuyo humor surge precisamente del contraste de personalidades, el cínico y el idealista, el duro y el blando, Bud Spencer y Terence Hill.

   Es corta, tiene humor y ayuda a desconectar de las ajetreadas compras navideñas. Bon appetit!

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CRITICA DAMISELAS EN APUROS (33%)



   Hay veces en que no sabes (o puedes) enfrentarte a una película en las condiciones necesarias, eso hace que no “entres (conectes)” en la película y por ello no puedas disfrutarla o valorarla tal y como se merece. Con Damiselas en apuros (Horrible título) me ha pasado exactamente eso, no entré en su humor y en su ritmo hasta bien entrada la película lo que influye en mi valoración de una manera.

   Un grupo de universitarias obsesionadas con la moda se hacen amigas de una chica a la que enseñan su equivocada forma de ayudar a la gente. Cuando a la muchacha le sale un pretendiente, el grupo desconfía de sus intenciones.

   El director Whit Stillman (catorce años después de la simpática The last days of disco) conjuga de manera irregular la comedia de adolescentes universitarios con la acidez de las comedias independientes (muy en la línea del cine de Wes Anderson). Esta mezcla no funciona demasiado bien en el guion (del propio Stillman), que pese a estar repleto de guiños y juegos de palabras ingeniosos no son aprovechados por sus intérpretes como debería (a excepción de Greta Gerwig). De esto creo que tiene culpa la labor de dirección que hace Stillman, que no deja claro hacia donde quiere llevar la película y eso hace que en determinados momentos los actores parezcan perdidos.

   A mi parecer, lo más destacable de la película es la actuación de Gerwig (A Roma con amor, Greenberg, Sin compromiso)  que abraza el personaje y lo hace suyo con una facilidad digna de mención y que sobresale muy por encima del resto de actores, gracias sobretodo, a que es el único personaje que parece estar un poco más trabajado y desarrollado sobre el papel.

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CRITICA OPERACIÓN E (61%)



   El mundo entero espera que, gracias a una operación especial, las FARC liberen a un niño. Lejos de las cámaras, un campesino, para sobrevivir y mantener unida a su familia, lucha en solitario contra gobierno y guerrilla para salvar su vida, la de su familia…y la del niño.  

   Prácticamente el 90% de la película Operación E son los hechos reales sufridos por el campesino José Crisanto, José Crisanto es Luis Tosar. No vamos a descubrir desde estas líneas la capacidad interpretativa de Tosar (Los lunes al sol, Te doy mis ojos, Corrupción en Miami) pero, una vez más, demuestra que es un titán interpretativo. Compone un personaje (con la ayuda del propio José Crisanto) que lleva la película a otro nivel emocional (el acento colombiano, los gestos, la mirada….). Tosar es sin dudarlo uno de los mejores intérpretes actuales y lo demuestra con este cambio de registro (alejándose completamente de los roles oscuros que ha interpretado últimamente) y aguantando el peso de una película tan compleja como ésta sobre sus hombros.

   El hispano francés Miguel Courtois (G.A.L., El Lobo) dirige la historia de manera realista, documental en muchos momentos, manteniendo en todo momento un gran pulso narrativo y haciendo un gran uso de los elementos naturales como elementos principales de la historia (las ciudades, las gentes, la selva, etc…). Se nota demasiada contemplación en la forma en la que Courtois filma la película y eso reduce, en parte, la calidad del producto final.

   Como elemento más flojo de la película se sitúa el guion de Antonio Onetti (El lobo, G.A.L.). No tanto por la historia, que impacta y cautiva de forma desgarradora por si misma, sino porque el poso que deja la película es que durante 100 minutos te han estado machacando en el ring, pero en el último asalto, al final, no te han noqueado”. La historia por sí misma es tan dura e impactante que el “suavizarla” o “digerirla” para el público le quita parte de esa dureza y fuerza que la hubieran ayudado a mejorar el conjunto.

   Una muy buena propuesta de cine social y comprometido, que acercará al gran público un conflicto tan cercano y desconocido como el que sufren los ciudadanos colombianos que deben someterse ante la fuerza y el poder de los terroristas de las FARC.

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